Esta crónica se articula como la Iliada del #tractorismo donde todos y cada uno de los 10 mandamientos aparecen a lo largo del relato.
Tenemos 5 protagonistas que acabaran siendo 7 pero estos dos últimos los presentare adelante.
De izquierda a derecha Alberto (@Pipetillo) , Pablo, Carmen de Mairena, Carlos (coprotagonista de BROKE BACK RUNNER) y Rafa (@rafacastill0)
Alberto(@pipetillo) es de Móstoles, mil veces me lo habré cruzado en mi ciudad natal pero el destino es así de caprichoso. Un par de semanas antes del maratón su compañero de fatigas le informo que el lunes 28 le operaban de vesícula. Twitter lo puso en mi camino. Contacte con el para indicarle que cual era nuestro ritmo objetivo (5´40″km) y que coño,que no dudara entre correr o no , que aquí tenia una banda de rock and roll.No dudo en sumarse a La Comunidad del Tractor….cuenta con mi arco…
Cuando empece correr acabamos un grupo de amigos autodenominandonos LOS HIJOS DEL VIENTO, era la pequeña coña con la cual reconfortábamos el esfuerzo del compañero susurrandoselo al oído. Pablo es uno ellos. Alto y fuerte por cada zancada suya este habitante de La Tierra Media tiene que dar dos…cuenta con mi hacha.
Del de la camiseta del #tractorismo runner no tengo nada que decir mas que si un día en una carrera oís un poco de jolgorio, una alegre cháchara de fondo probablemente ande cerca…
Carlos es el tío con el que cada domingo sobre las 11 me he abrazado los tres meses anteriores al maratón, ya conocéis de el por BROKE BACK RUNNER.
El último por la derecha es Rafa, amigo de los @DrinkingRunners.A Rafa lo conocí el día de la Media maratón de Madrid en el que tuve el placer de correr con la banda de «la verde». Gracias a ellos conseguí dorsal cedido por Javier Delgado. Yo venia de una despedida de soltero e hicimos mi PMM (peor marca personal 😉 de 2h02min….y Rafa corrió con nosotros la carrera, nos encontramos fortuitamente el día del maraton y decidio correr con nosotros…cuenta con mi espada…
LA COMUNIDAD DEL TRACTOR estaba montada. Alli estábamos en la salida escuchando AC/DC . Lo habíamos conseguido, habíamos logrado que se produjera EL MILAGRO DE LA SALIDA
La autopista hacia el infierno, el infierno que nos llego a partir del km35.Soy tan rematadamente optimista que ha tenido que pasar un año y dos maratones más para tomar consciencia real de lo que paso ese día de abril. Realmente no fui consciente de la realidad. El del mazo nos atizo con todo lo que tenia. Solo lo supe tras correr Valencia sin esa sensación ocho meses después. Soy el único corredor que se choco contra el muro del maratón Y NO SE DIO CUENTA!
Recordar que corría «de prestado» (el domingo anterior no fui capaz de correr 400m) me ayudo a celebrar cada kilómetro recorrido. El plan era ir a 5´40″ hasta el kilómetro 30 y a partir de ahí no había ningún plan. Sobrevivir.
A Rafa lo perdimos sobre el km16 (después supimos que completo el maratón con calambres pero en meta) .Pasamos la media maratón en 2h:02m:13s con una media de 5´47″. Prácticamente no cumplimos el ritmo objetivo en ningún kilómetro. A este tullido ya le iba bien correr mas despacio de lo programado.
En el km25 pasamos a Daniel Navarro empujando una silla en su reto solidario Adapne. Me dio mucha energía verlos. En el 38 nos paso en plena cuesta! Llegamos a la Casa de Campo.
La subida de la Casa de Campo a la Carretera de Extremadura es dura pero la subi «a mi manera» y el que pudiera que me siguiera.llevábamos corriendo ya 2h54m53s, ritmo medio 5´49″, casi 10 segundos por encima de nuestra previsión. En la bajada hasta el río mi gemelo pego un pinchazo terrible justo en la zona de la contractura. Por momentos me vi fuera de carrera.
Allí me esperaba Roberto, amigo de la infancia que tengo la suerte de conservar. Se había currado hasta folios con frases motivantes para irmelas mostrando. Comenzamos «la ascensión» y mi gemelo mejora. Todos esos kilómetros de subida hasta el 35 voy buscando a la familia, no la encuentro. Allí vi por primera y mágica vez a Naiara, la chica de la curva. Mi amigo Carlos se va quedando. Aquel al que jure entrar con el en meta se me pierde a mis espaldas mientras iba concentrado en subir aquellas rampas.
Mi cabeza se desconcierta. Pierdo toda la concentración. Me paro una y otra vez mirando atrás. Lo llamo. No consigo hablar con el. Roberto me insiste para seguir adelante.
En el km36 estaba Javier, otro amigo que arranca a correr con nosotros. Mi cabeza no va. He perdido a mi compañero y ha sido culpa mia. Paro de nuevo.Vuelvo a llamar a Carlos consigo hablar con el, tiene calambres en los cuadriceps muy fuertes. Le mando a Javier a contracarrera hasta que lo encuentra. He cumplido mi mision. No abandonar a los heridos. Mi mente empieza a carburar.
km37 me cruzo por primera y única vez en mi vida con una gorra fosfy, con Novatillo Total que corrió la media y estaba animando en ese kilometro. Aunque mi mente ya estaba centrada en los próximos 5kms mis piernas acusaron tanto parar y arrancar en esas cuestas. Tengo calambres en los cuadriceps. Alberto (@Pipetillo) aguanta mejor que yo y por favor le pido que nos deje, que haga su carrera que Pablo y yo resistiremos con la ayuda de Roberto. Se que se sentía obligado a seguir con nosotros tras prestarle nuestra compañía kilómetros, pero tras tres o cuatro improperios debi de ser muy persuasivo 😉
Hace un calor de cojones. Yo estoy herido pero Pablo esta literalmente muerto. Aquello no es ni correr siquiera es andar rapìdo. Es una mezcla de hacer el gesto deportivo de correr pero siendo mas lento que si andaras rapido.
Me paro a esperarlo bastantes veces. La calle Goya es un dolor. Se me queda atrás y lo vuelvo a esperar. Llegamos al final de las cuestas. Se acabo. Paré sin querer el gps en el km 39,2.
Sabiendo que Pablo ya estaba en el punto más alto, decidí seguir mi camino con fuertes dolores en el pie. Misión cumplida. Apenas podía correr pero la magia del maratón es esa. No sabes como pero continuas en la batalla. Puerta del Retiro, Roberto sigue a mi lado como lo ha estado los últimos 25 años. Agarro la camiseta de Pedro atada a mi cintura 42kms , y alli esta mi familia gritando como locos!
El reloj se para en 4h23m45s. Durante un tiempo decía a todo el mundo que esa no era mi marca «real» porque hubiera tardado algo menos. Pobre vanidoso.Ahora ya no. Esa es MI MARCA. Porque no me rendi, fui DURO FIABLE Y LENTO. Porque los del tractorismo no abandonamos a los heridos.
Poco después llego Pablo. Alberto nos espero en meta. Y por fin un rato después llego Carlos y pude por fin abrazarle.
Éramos maratonianos .















Sólo es un caldo….aparentemente no tiene mucha relación con el mundo del running y las carreras. Pero la tiene, y mucha. Es un clásico de la bolsa del corredor.





